Una de bandas de cornetas y tambores. La calidad de “Rosario de Arriate”

Obviamente, debo empezar este artículo declarando que “en el libro de los gustos no hay normas establecidas…” pero es verdad que cuando muchas críticas (y no me refiero al hecho de criticar, de desprestigiar) coinciden en la bonanza de un sonido, por algo será. Conocí las maravillosas melodías de esta banda malagueña de cornetas y tambores una tarde en el sevillano barrio de los Príncipes. Desde entonces comprendo ese dicho que dice “yo soy de Rosario de Arriate”, como se suele expresar el gusto por escuchar cada una de las marchas procesionales que la citada formación interpreta allí donde es convocada.

En Sevilla, donde practicamos una particular cerrazón en cuanto a lo que “nuestro” patrimonio musical constituye, y en ello se incluye una defensa a ultranza de nuestras bandas en detrimento de otras que consideramos foráneas, debemos hacer un ejercicio de introspección y una subsiguiente aceptación de la calidad sonora que atesoran otras bandas allende nuestras fronteras, y parece que en los próximos años este fenómeno no solo va a estar presente en nuestras tertulias sino en nuestras calles en las que se librará una batalla, la batalla de la música procesional y uno de los frentes será el de las cornetas y tambores.

Caridad y Desconsuelo me presentó a Rosario pero su nombre ya suena en otros tablaos. Es más, si mal no recuerdo, llegué incluso a pensar que el Lunes Santo se vislumbrarían sus uniformes en Santa Genoveva. Allí esperaba contemplar la función sonora en la que el limpio solo de corneta daría calor a un Cristo Cautivo que cuando comienza a caminar lo hace acompañado de todo un barrio, superando la línea imaginaria que en forma de vías ferroviarias aún late en el recuerdo. No pudo ser pero el pasado ninguna relación guarda con el futuro, del que solo el presente es puente.

ARRIATE-2

Es entonces cuando llega a mis manos el último trabajo de la Banda de Cornetas y Tambores Ntra. Sra. del Rosario de Arriate (Málaga): “Consagración”, y vuelvo a confirmar mi confianza en este grupo de músicos que tantas alegrías nos han de dar. Se trata del tercer trabajo discográfico de la que muchos consideran una nueva banda, craso error. Es cierto que con él se pone en marcha el estudio de grabación Sinfonía Producciones, pero el camino es largo y comienza en el ya lejano año de 1994 en que se funda la que está a convertirse en una de las mejores formaciones del género de Andalucía, sin menoscabo, claro está, de otras consolidadas formaciones herederas del estilo de la Policía Armada aunque, todo hay que decirlo, con un sonido muy evolucionado.

Consagración comienza a gestarse tras la Semana Santa de 2016, momento en el que Manuel Jesús Guerrero Marín (Manu) asume la responsabilidad  de convertirse en director musical y director de la grabación del citado trabajo discográfico, tarea magna para la que cuenta con la inestimable ayuda de Juan A. García Sánchez. El técnico de sonido encargado de la grabación, adición y masterización del disco fue Francisco Peña Escobar. Con la llegada de Manu empieza a fraguarse un sello propio y característico, apostándose por marchas propias. Ello conlleva, evidentemente, un sobreesfuerzo que ha sido de sobras premiado. Cabe recordar que el intervalo entre el segundo y el tercer trabajo discográficos fue de unos 8 años… “Te Rezaré al Alba” (2008) es un ejemplo de lo que estaba por venir. El salto de calidad deseado también se debió a la colaboración de autores de renombre como Manuel Jesús Guerrero Marín, Manuel Alejandro González Cruz y un largo etc. que cedieron sus obras consiguiendo que “Consagración” sea precisamente lo que su nombre predica, una obra musical de altura con el carácter y elegancia que marcan su estilo que la hacen tan reconocible. No debe extrañarnos, pues, que ya haya hermandades sevillanas que se hayan fijado en el buen hacer de estos chicos. El disco contiene 12 marchas. La presentación del trabajo tuvo lugar  en el teatro Vicente Espinel de Ronda en la que no faltaron las doctas palabras del periodista sevillano Víctor García-Rayo.

Aquel que se aventure a adquirir “Consagración” descubrirá doce obras maestras, doce pasteles que pondrán dulzura y fuerza en nuestros labios y, faltaría más, en nuestros oídos.

¿Se van a quedar sin escuchar “Consagración”? Si lo hacen se arrepentirán, y si no lo compran también. Posiblemente sea tarde cuando quieran hacerlo después de escuchar sus tambores y sus toques de corneta por las calles de… ¿Sevilla? …

Francisco Javier Torres Gómez

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